Silvesterzauber en Zúrich. Noche de San Silvestre

Silvesterzauber

¿Fin de Año o Año Nuevo?

En Zúrich la llaman “Silvesterzauber” o Fiesta de San Silvestre y se acompaña de un festival pirotécnico sobre las aguas del lago de Zúrich; “Zürichsee”.

Como este festival era uno de nuestros objetivos, una de las cosas que hicimos en Zúrich según se acercaban las fechas, fue indagar un poquito sobre cómo se lo montaban, y a todas luces, el festival pirotécnico de fin de año se lleva la palma. Es la “actividad” por excelencia.

Lamentablemente, nos comentaron que quizá la edición de este año (2014/15), por recortes en la inversión, no se esperaba que fueran tan espectaculares como en años anteriores, aunque igualmente se lanzarían desde unas barcas ancladas en el lago. Pero bueno, la cuestión es que habría fuegos.

Hubo una cosa que me llamó la atención cuando entré en la web oficial, y fue el nombre porque como comenté al principio, hablamos de “año nuevo”, “noche vieja”, “fin de año”, o simplemente de la “noche de San Silvestre” … ¿?

Ya estamos; me picó la curiosidad. 

Parece que la festividad más común con independencia de religiones, costumbres e incluso calendarios, es la celebración del cambio de año porque al fin y al cabo se despide el año que acaba, el viejo, y se da la bienvenida al nuevo año y ahí el rosario de nombres: Noche vieja, Fin de Año, Año Nuevo…

Lo curioso, es que el 31 de diciembre en muchos sitios de occidente se celebra también la noche de San Silvestre. El Papa número 33 que ejerció su pontificado durante el siglo IV, y según cuentan, entre otras cosas figura la sanación de Constantino el Grande de la lepra … “en el nombre de cristo” y bueno, aunque podemos encontrar más curiosidades sobre San Silvestre, la cuestión es que fue enterrado el 31 de diciembre del año 335, y dicho sea de paso, parece que fue el primero que no murió mártir.

Es cierto que en algunos sitios ni se le menciona porque simplemente se trata del cambio de año, o ciclo. Pero en otros, se trata de una doble fiesta con celebraciones más o menos orientadas al ámbito religioso, en cuyo caso podemos encontrar comunidades que celebran San Silvestre el día 2 de enero. Es el caso de las iglesias ortodoxas orientales.

Curiosidades aparte, regresemos al tema; ver el Festival Pirotécnico de Silvesterzauber.

Una cosa que teníamos que hacer con cierto mimo, era buscar la mejor localización para disfrutarlo, y la cosa andaba entre el puente Quaibrücke o la plaza Bürkliplatz, pero a tenor de lo que nos decían, pintaba que serían los más concurridos, así que tiramos de mapa y optamos por recorrer la orilla este del lago, a ver si veíamos una alternativa que además de espacio, nos permitiera fotografiarlos con Zúrich como fondo. Concretamente recorrimos el paseo de Seefeldquai por los jardines de Zürichhorn.

Un excelente parque que desde el punto de vista fotográfico da mucho juego (tendremos que repetir viaje…), y que ese día nos sirvió para ver la última puesta de sol de 2014. Lamentablemente no servía para nuestros verdaderos propósitos, porque se complicaba mucho el regreso al hotel. Algunas líneas del trasporte público se cierran, y las bajas temperaturas tampoco invitan a dar grandes paseos.

Al final resolvimos que la mejor opción era la zona del Teatro de la Ópera de Zúrich, algún punto de la orilla del lago a la altura de la plaza Sechseläutenplatz.

Según nos acercábamos a la orilla del lago, y a pesar de llegar con bastante antelación, en primera línea no quedaban huecos que permitieran disparar sin tener ramas delante, y seguía llegando público a disfrutar del espectáculo dejando cada vez menos espacio. El tiempo apremiaba y no podíamos entretenernos buscando de un lado a otro, porque cada vez las alternativas iban siendo peores, así que entre quedarnos detrás o tener ramas en la línea de disparo, optamos por lo segundo.

No fuimos los únicos, y a medida que se acercaba el momento, fuimos cediendo espacio, acoplándonos como podíamos todos los trípodes que fueron llegando.

Entre colegas ya se sabe… 

Con -10ºC y aunque estaba todo abarrotado de gente, una cosa era segura; mantener el champagne frío no iba a ser problema, y menos enterrado en la nieve.

Una ráfaga de fuegos advirtió la llegada del Año Nuevo, y partimos el año como disparados por un resorte …

… un gran jolgorio, felicitaciones y pirotecnia de particulares que iluminaban el cielo en distintos puntos de la ciudad, para en poco tiempo, tornarse en una curiosa, paciente y silenciosa espera hasta la hora del festival de fuegos que empezó unos minutos después.

Durante ese tiempo aprovechamos para comentar lo bien montado que parecían tener el tema. A cierta hora cierre de líneas en la zona afectada, en los trenes un despliegue de seguridad impresionante con unos cachas que no sabíamos donde los escondían, porque el arquetipo de ciudadano que habíamos visto por las calles…eran más normalitos. En fin, que charlando y brindando llegó el momento.

¡Comenzó el Festival pirotécnico de Silvesterzauber!

Y hablando de fotografía…

  Una observación a la hora de hacer estas fotografías a -10º.

 

Las bajas temperaturas nos pueden jugar una mala pasada reduciendo la duración de la batería más de lo que esperamos así que, bien cargadas y la de repuesto, …

¡calentita en el bolsillo!

¿De acuerdo?

Al terminar, y tirando de tele, podemos divisar el puente Quaibrücke completito de gente. El ambiente lo envolvía todo.

…y ya como la organización había preparado chiringuitos con distintos tipos de comida y bebida, nos dirigimos a por unos crepes con chocolate caliente que era lo que nos pedía el cuerpo… a falta de nuestras tradicionales porras (o churros… )

Mucho frío y quietos en un sitio durante tanto rato….

!no piensas en otra cosa!

Mientras mi mujer hacía cola en el puesto, aproveché para…

Por detrás de los puestos hay unos pantalanes y una bonita vista con las torres de dos de las principales iglesias de Zurich; la de la Abadía de Fraumünster y la de Kirche St. Peter. Una escena que nos gusta especialmente.

Con la barriga ya caliente y de camino a la estación de tren para regresar al hotel, nos permitimos un pequeño juego… practicar el zooming.

Aún teníamos humor para seguir jugando.

¡Increíble!

Para nosotros se acabó una noche perfecta, y una estancia perfecta. Tocaba descansar para en unas pocas horas, seguir ruta hacia Basilea con destino final en Estrasburgo.

Los que me conocen ya saben que no sólo juego al disparar las fotografías, sino que también disfruto del procesado cuando una fotografía, de alguna manera, me lo pide.

En esta ocasión, me pedía pasarla a B&N así que aquí dejo la nueva versión. Por cierto, si quieres ver más fotografías de este tipo, esta es la galería en la que las voy agrupando (que publicaré en breve): Blanco y Negro

Bueno amigos, como siempre gracias por la visita. Espero que haya resultado entretenido.

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