Apertura de diafragma I: Fundamentos y conceptos básicos

¿Escribimos con la luz? Sí     ¿Durante un tiempo? Sí

Pero ojo; el caudal de luz ha de ser el adecuado y eso, lo regulamos con

la abertura del diafragma.

Ya comenté cuando hice la breve retrospectiva de la fotografía, que si bien los primeros diafragmas eran fijos e intercambiables (Diafragmas de Waterhouse), en torno a 1860 se introdujo el diafragma de iris que aún en nuestros días se sigue utilizando. Así que si hoy nos preguntamos…

¿Qué es el diafragma en fotografía?

Podemos responder sin temor a equivocarnos:

 

Un conjunto de palas, montadas en los objetivos de tal manera, que entre sí forman una apertura (casi) circular cuyo tamaño o abertura se regula con el giro de un aro exterior que lo envuelve; la rueda de diafragmas.

 

Para verlo más fácilmente, he tomado una serie de fotografías de mi viejo objetivo AF Nikkor 70-210mm con distintas posiciones de diafragma que nos permiten ver así, a simple vista, que cuando el número indicado es pequeño (4), el agujero es grande y deja pasar más luz que cuando el número es más grande (32), donde el orificio es mucho menor y por consiguiente, deja pasar mucha menos luz.

Entonces, ¿funciona como el ojo humano?

Pues sí. De ahí el nombre de diafragma de iris.

Cuando incide mucha luz en nuestro ojo, la pupila se achica (superficie del iris grande) y cuando hay poca luz se agranda (iris menor) para captar toda la luz posible. Está claro ¿no?

Eso sí, mientras en nuestro ojo es una acción inconsciente y automática que podemos considerar compuesta de dos acciones; la determinación del diámetro de la pupila adecuado, y la acción de ajustarla a dicho tamaño, en nuestra cámara empezó siendo una acción absolutamente consciente y manual por nuestra parte, en la que nosotros decidíamos el valor y después girábamos la rueda de diafragmas para ajustarla, apreciando a través del objetivo cómo se abría o cerraba ese orificio.

Con el tiempo, y dado que cuando se cerraba el diafragma disminuía la luminosidad, y se dificultaba en ciertas ocasiones el encuadre e incluso el enfoque de la escena por tener muy poca luz, se evolucionó hacia la automatización de dicha acción de tal manera, que elegíamos el valor, y cuando pulsábamos un pequeño botón (a modo de previsualización) o disparábamos la fotografía, se aplicaba.

También con el tiempo, … la tecnología evolucionó nuestras cámaras para hacer que de alguna manera emularan al cerebro, haciendo que ellas mismas, además de actuar sobre la rueda de diafragmas, decidieran de forma autónoma el valor a poner. Se crearon los automatismos que veremos cuando hablemos de la exposición.

Curioso ¿no?    

 

Ahora sigamos con lo nuestro. Si volvemos a observar la rueda de diafragmas, muy posiblemente nos preguntemos…

¿Qué son los números que aparecen en la rueda de diafragmas?

Se les conoce como números f (o F) y son una representación numérica de la luminosidad o cantidad de luz que entra por el objetivo, como relación entre la longitud focal del mismo y el diámetro efectivo de la abertura del diafragma.

 

Sin entrar en demasiados detalles, y sólo por introducirlo, diré que la escala normalizada básica toma como referencia la situación en que la longitud focal del objetivo y la abertura efectiva son iguales, y por tanto, su relación toma el valor 1. A partir de ahí, y actuando sobre el diámetro del diafragma como mitades, nos resulta la serie…

 

1 – 2 – 4 – 8 – 16 – 32

 

Lo malo de esta serie es que en términos de luminosidad, cada cambio reduce la luminosidad una cuarta parte, pero para eso están los que saben, y en su momento concluyeron que sería más cómodo duplicar o reducir la luminosidad en mitades, por lo que debería ajustarse la superficie de la abertura (no los diámetros) a los tamaños necesarios.

Geometría pura.

Multiplicando cada uno de los valores f de la serie básica por 1,41 (dividir por raíz cuadrada de dos) se solucionó el problema, obteniendo la escala estándar de números f…

.. que seguro les resulta mucho más familiar, aunque algunos echaran en falta ciertos valores extra; la subdivisión en tercios que incorporan las cámaras digitales.

Con ellos se añaden dos nuevos valores entre cada uno de los anteriores de manera que por ejemplo:

Entre f4 y f5.6 obtendremos el f4,5 o f5,

o entre f8 y f11 los valores f9 y f10.

¡ Atención !

En caso de disponer de la escala de diafragmas ampliada en tercios, deberemos tener en cuenta que subir o bajar un paso de diafragma (o fstop) sería subir o bajar tres puntos de diafragma.

Es decir, si estamos en f8 y queremos bajar un paso, es decir, reducir a la mitad la luminosidad, tenemos que llegar a f5.6 …

…pasando por f7,1 y f6,3.

¿De acuerdo?

 

Toma nota y no lo olvides.  

 

Insisto en “este detalle”, porque en cierto modo es común que al principio “integremos la idea” de que “el diafragma funciona con el doble o mitad de luz”, con pasos enteros, y es cierto, pero se nos escapa que la escala se encuentra subdividida en tercios.

Bien. Ya está dicho, y ahora que sabemos qué es, cómo se representa, y por supuesto sabemos que…

 

… la función básica y principal del diafragma, es controlar la cantidad de luz que utilizamos para exponer nuestra fotografía lo más correctamente posible,

 

…nada como una imagen para visualizarlo, así que me he asomado al balcón de casa, he puesto la cámara en manual, seleccionado una escena, fijado tanto la velocidad de obturación -que ya conocemos-como el valor ISO -que conoceremos en breve- y disparado con varios valores de diafragma…

Fíjense en las sombras y en las zonas bien iluminadas.

¿Qué reflexión podemos hacer?

Lo primero podría ser que el diafragma f11 deja entrar muy poca luz y si bien las zonas iluminadas tienen cierto detalle, las sombras no tiene casi ningún detalle, porque la poca luz que entra al objetivo no ha llegado a “impresionar el negativo” suficientemente.

También observaremos que al aumentar la cantidad de luz que entra por el objetivo bajando los números f, las zonas de sombra se van haciendo visibles y texturizadas, mientras que las iluminadas se van volviendo blancas hasta el punto en que se pierde todo detalle. Se han “quemado”.

Aunque esto lo veremos en detalle cuando hablemos de la exposición, apreciamos que pasamos de lo que se llama una subexposición en las sombras con el f11, a una sobreexposición en las luces con el f4.5.

En este ejemplo, podemos concluir que la exposición más aceptable corresponde a la abertura f6.4

¿Hasta aquí está claro? No lo olvides y toma nota de que….

 

las condiciones de iluminación de la escena, básicamente, nos apuntarán el tipo de aberturas que necesitaremos.

 

Un diafragma abierto (f2 por ejemplo) cuando hay poca luz, o cerrado (f16…) si hay mucha.

Por poner un ejemplo, dejo una imagen del interior de una iglesia muy poco iluminada, que disparé a f2.4; el máximo que permite mi cámara bridge.

Dicho esto, también conviene saber que el uso del diafragma tiene una serie de “consecuencias” que podemos utilizar a nuestro favor de manera creativa, y que nos conviene visualizar con algún ejemplo para que podamos utilizarlo si nos interesa, evidentemente, practicando.

El primero y que más nos sonará es…

  • la profundidad de campo.

No es otra cosa que la zona de la escena que en términos de distancia al objetivo, aparece o se percibe como enfocada; unos milímetros, centímetros…o hasta el infinito.

Esta “profundidad” del enfoque depende entre otras cosas del valor que utilicemos en el diafragma, de tal manera que con aberturas grandes (números f pequeños), podemos lograr un enfoque selectivo que dirige la mirada del espectador sobre el centro de atención de nuestra imagen, dejando el resto desenfocado.

Si por el contrario utilizamos aberturas pequeñas (números f grandes), lograremos un nivel de enfoque adecuado en toda la escena, incluso hasta el infinito.

Otra consecuencia o más bien matiz al desenfoque que acabamos de ver, es

  • el bokeh.

Se trata de un término que realmente define la calidad del desenfoque que produce el objetivo, y que es mucho más visible cuando utilizamos profundidades campo cortas. Es decir, diafragmas abiertos.

En general no sólo se menciona el bokeh cuando, como decimos en el punto anterior, queremos realizar en enfoque muy selectivo. También se menciona cuando se tiene como objetivo lograr una textura o fondo determinado….

como cuando en una fotografía, la zona de desenfoque incluye pequeñas luces o destellos, y queremos que aparezcan como suaves discos luminosos, con un desenfoque gradual, homogéneo, y sin bordes duros.

Y por último, podemos querer tener un interesante…

  • efecto de estrellas.

Si. Aquí lo puedes ver.

Consiste en aprovechar la difracción que se produce al pasar la luz por el borde del diafragma.

Si bien se produce con todas las aberturas, cuanto más pequeño es el orificio (mas grande el numero f) más se nota dicho efecto, sobre todo cuando en la escena tenemos destellos o puntos de alto brillo como las farolas en una escena nocturna.

Curioso ¿verdad?

Ya ves que hay unas cuantas opciones, así que la duda ahora podría ser …

¿Cómo elegir la abertura del diafragma?

A bote pronto…

 

Atendiendo a las condiciones lumínicas de la escena, y los criterios creativos que queramos en nuestra fotografía como enfoque selectivo o profundo y bokeh o estrellas.

 

Estas “consecuencias” que podemos utilizar creativamente en nuestra fotografía, además de las condiciones lumínicas de la escena, dependen de la calidad constructiva de nuestros objetivos y lentes que los componen, pero eso lo veremos más adelante. Ahora sólo se ha tratado de ver brevemente…

 

“lo que se puede hacer” con el diafragma,

 

y claro, sería interesante hacer algunas pruebas con nuestra cámara y quién sabe, podríamos observar algo más…

¡Sí! Posiblemente habrás visto que hay otros dos efectos, pero esta vez, no tan buenos.

 

En ciertas condiciones lumínicas, y dependiendo de la calidad de nuestra óptica, pueden aparecer cuando utilizamos aberturas muy grandes; “número f” bajo. Hablo de:

Viñeteado

Se puede apreciar cuando usas la máxima abertura en focales cortas, como un sombreado o bordes negros y redondeados que aparecen en las esquinas de la imagen. Cuanto mejor sea el objetivo, menos se apreciará este defecto.

Lo curioso es que a pesar de ser un defecto, lo encontramos como filtro o menú para provocarlo intencionadamente en casi todos – si no todos- los programas de procesado fotográfico.

Aberración cromática

Este defecto también se aprecia cuando utilizamos grandes aberturas de diafragma y la escena tiene fuertes contrastes como es el caso del contraluz.

Se debe a la imposibilidad del sistema de lentes de hacer converger todas las componentes de la luz en el mismo punto, de manera que en el borde de la zona donde se produce el alto contraste, aparecen unas pequeñas líneas de tono rojizo de un lado de la transición y azul del otro.

Esto lo veremos con detalle cuando hablemos de los objetivos, pero ahora quédate con que si con tu equipo aprecias estos efectos,…

… quizá no utilizar la abertura máxima, te ayude a disminuirlos.

Bueno, interesante lo que se puede hacer con el diafragma ¿no?

Da para mucho.

 

Ya para terminar, mi propuesta. Haz algunas prácticas con distintas aberturas de diafragma sobre una misma escena, pero ojo, que tenga cierta profundidad. Por ejemplo un teclado, o los clásicos muñequitos puestos uno detrás de otro a más o menos distancia…

… y si aun no estas familiarizado con el modo manual de tu cámara, te recomendaría trabajar en modo prioridad de apertura (de los modos de disparo hablo en la introducción a la “exposición”) para que solo te preocupes del diafragma, y dejes el resto de los parámetros al automatismo de tu cámara.

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